En las calles, voces de nostalgia por el grito que silenció la pandemia

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Melissa García – Morelia, Michoacán

La magia de los colores patrios que envuelve un tramo de la antigua Calle Real de Morelia, hoy se mezcla con voces de nostalgia, silenciosas, por la ausencia de las fiestas de Independencia. A unos pasos de la casona donde se gestó la primera conspiración hace 211 años, se escuchan frases que lo dicen todo: “el amor a la Patria va más allá de un festejo”.

La celebración de todos los mexicanos que la pandemia de COVID-19 arrebató y obligó a vivirla esta vez de manera diferente, acaso será sólo con una verbena en familia para “dar el grito”, pero tampoco hará que se pierda el sentimiento nacionalista “de seguir amando a nuestro México”, se escucha en la avenida Madero.

Son ciudadanas y ciudadanos de aquí y de fuera, que dicen lo que sienten, a dos días de la celebración del 210 aniversario del inicio de la Independencia, en un acercamiento de Primera Plana con la gente que transita las aceras frente al antiguo Seminario Tridentino -hoy Palacio de Gobierno-, donde se formaron Hidalgo, Morelos y gran parte de los primeros conspiradores.   

Adriana, maestra de Preescolar, no podrá dar el grito como a ella le gusta, tampoco reunirse con las familias de sus hermanas y hermanos; por la pandemia convivirá solo con su esposo y sus hijos. “Antes podíamos reunirnos más familias, hacíamos pozole y enchiladas, ahora no se va a poder por esta situación, pero sin perder de vista esta fecha”, dijo con pesar, pero sugirió que tampoco se deje perder el amor a la patria, el valor y el patriotismo “y seguir amando a nuestro México querido”.

“Es algo triste, quienes estamos acostumbrados a hacer una verbena, salir a la calle a traer a los hijos, comprar un pequeño recuerdo, ver el adorno que el gobierno pone tan bonito en la ciudad, genera un poco de tristeza, pero creo que esto es por un tiempo y debemos poner nuestra parte para que esto pase lo más pronto posible y podamos otra vez como familias reunirnos en nuestras fiestas patrias”.

Edgar, un zamorano que este fin de semana vino de visita a Morelia, dice que planeará reunirse con su familia más cercana, sus hermanos, su papá y mamá, ya que festejar de otra forma no es recomendable, por el riesgo de los contagios. “No pasa nada que nos brinquemos este año y tener prudencia, ya vendrá el 2021 y será un mejor festejo”, confío.

Claudia, originaria de San Luis Potosí, compartió que no dejará que pasen  desapercibidas las celebraciones patrias, pero lo hará en familia, con precaución y sana distancia. “Allá en San Luis Potosí hay muchos lugares donde se da el grito, el centro y muchos lugares turísticos, pero vez no asistiremos, vamos a estar en casa”.  Desgraciadamente, dijo, da tristeza, pero como como los mexicanos, “somos muy unidos y juntos vamos a salir adelante”.

Lucía, una joven de 24 años, con muchos sobrinos, el festejo se hará en casa, con pozole u otro antojito mexicano; no saldrá, a pesar de que una de sus mayores diversiones es llevar a sus sobrinos a los desfiles cívico militares, a quienes suele comprar banderas, trompetas y festejar a la patria. “Nos gusta venir al desfile, pero ahora nos tocará hacer otra cosa; dice mi mamá que ver fotos de desfiles antiguos”, resalta mientras suelta la carcajada que comparte con su familia, con la que salió un momento al Centro Histórico.

Naya, moreliana, madre de tres hijos, extrañará las pachangas a la que asiste cada 15 de septiembre, “son fechas muy especiales, donde de corazón se siente el patriotismo y el orgullo de ser mexicano”; esta vez el festejo lo hará solo con su esposo y sus tres hijos. “Es triste, pero es mejor así, sin festejar. Uno siente la tristeza pero el ser mexicano lo lleva uno cualquier día, se lleva en la piel, no hay límites, somos mexicanos, orgullosamente mexicanos”.

José, quien paseaba con su esposa y su hijo de dos años, hoy no tendrá una festividad como en otros años; por lo que celebrará en casa con su familia. Desde que la pandemia llegó a México, “hemos dejado de hacer algunas festividades, no solo está, de lo que acostumbrábamos a celebrar y si, al final de cuentas es algo fuera de lo normal, como mexicanos estamos acostumbrados a este tipo de festejos, y hoy no hacerlos, generan un poco de tristeza” expone.

Luis, estudiante de Psicología, comparte que desde que ocurrieron los granadazos en el Centro Histórico de Morelia hace 12 años, su familia y hermanos dejaron de asistir a la ceremonia del grito, pero sí festejaban con amigos, lo que no será posible este 15 de septiembre.  Este año hará “algo pequeñito con mi mamá, ya veremos qué se nos ocurre, alguna comida o cena típica”.

La contingencia sanitaria que provocó la pandemia obligó a replantear reuniones y festejos patrios: hoy no habrá ceremonia del grito y verbena popular, tampoco desfiles, recorridos por el Centro Histórico, visitas a edificios coloniales, hoy vestidos con lienzos tricolores, y se renunciará en las calles al sabor y aroma de lo muy  mexicano, pozole, enchiladas, gorditas, sopes, atole, buñuelos, garbanzos, cacahuates y cañas, que en tiempos menos infortunados se venden por doquier.

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