Cruz Azul por fin pierde, Querétaro le quita lo invicto

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Querétaro, Querétaro – Excélsior

Algún día tenía que terminar, pero nadie se hubiera imaginado que sería frente al Querétaro. Sí, la gran racha de Cruz Azul de 18 juegos sin perder –entre el torneo pasado, la Concachampions, la Copa por México y los juegos de esta temporada– quedó en el césped de La Corregidora, frente a unos aguerridos Gallos que han dado la gran sorpresa en lo que va del torneo. 1-0 en contra y La Máquina de Robert Dante Siboldi debe replantearse muchas cosas.

Y es que el conjunto celeste ya mostraba síntomas de debilidad. Su racha ya se había tambaleado ante Puebla en la Jornada 2, cuando rescató el empate de último minuto, y hace unos días también padeció para vencer a León. En otras palabras, a La Máquina se le había esfumado la brillantez y estaba subsistiendo con apenas unos lapsos de buen futbol y mucho pulmón y agallas.

Pero de repente esto ya no alcanzó frente a unos Gallos que salieron a jugarse todo el crédito de Alex Diego. Este equipo rearmado al vapor y con poco presupuesto no había tenido suerte en este inicio de torneo, en el que apenas sumaba un punto de nueve.

Pues bien, mientras para Querétaro es mérito tener unos cuantos lapsos de buen funcionamiento para Cruz Azul eso es inadmisible. Los proyectos son tan contrastantes como el nivel de las plantillas. Por eso a La Máquina se le debe reprochar esa incapacidad de generar una opción clara de peligro, mientras que a Gallos se le aplaude ese desparpajo que tuvo Sepúlveda para dar un taconazo que dejó a Kevin Rodríguez frente a Jesús Corona; el charrúa mostró sangre fría y definió para el 1-0. Al minuto 29.

Antes de ese instante el partido había sido infructuoso. Por ahí un disparo de Orbelín Pineda que tapó la zaga queretana con una barrida y un luego tiro de Sepúlveda que salió a la posición de Jesús Corona. Una llegada para cada bando y nada más.

Ya en el complemento Cruz Azul fue inoperante, al grado que Querétaro pudo haber ampliado la ventaja, pero Silveira estrelló su disparo en Corona.

En los últimos minutos La Máquina se fue con todo el arsenal que tiene en el ataque, pero lo más cercano fue un cabezazo de Juan Escobar –de lo poco rescatable del cuadro celeste– que milagrosamente Sebastián Sosa sacó en la línea.

El tiempo se consumó, así como el invicto de Cruz Azul. Una derrota sorpresiva, pero necesaria. Querétaro tuvo premio a su insolencia y La Máquina el castigo justo a su conformismo.

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