En Carapan e Ichán, motivados con Agricultura Sustentable

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Morelia, Michoacán

Motivados y satisfechos se encuentran las mujeres y hombres del sector rural de las comunidades de Carapan e Ichán, pertenecientes al municipio de Chilchota, quienes hace unos días recibieron capacitación para elaborar composta y lixiviado descompactador de suelos, para ser incorporados a sus cultivos de maíz.

Rubén Medina Niño, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario (Sedrua), destacó que los trabajos del Programa de Agricultura Sustentable en Michoacán, se multiplicaron por la gran aceptación y demanda por participar, con la finalidad de mejorar la calidad de las tierras de cultivo y elevar la producción agrícola.

Explicó que el Programa de Agricultura Sustentable, ha demostrado en los hechos que se restaura la fertilidad y la nutrición de los suelos, por ende, la producción agrícola es mejor, con mayor cantidad y más calidad.

Medina Niño reiteró que en Michoacán, decenas de hombres y mujeres del campo han adoptado el programa gracias a los extraordinarios resultados que se han obtenido en más de 40 cultivos. Este año, los especialistas han enseñado a elaborar compostas, lombricompostas, lixiviados y fungicidas en todas las regiones de la entidad.

Añadió que además del bio fertilizante, bio estimulante y consorcio microbiano, ahora se están incorporando a los cultivos los diferentes insumos que vienen elaborando las y los productores, mismos que dotan de materia orgánica, a la tierra; lo cual coadyuva de manera importante en su restauración.

El funcionario explicó que un suelo compactado a una profundidad de 30 cm, es un problema, pues el maíz llega a desarrollar un sistema radicular de hasta 1.20 metros.

La opción ecológica para combatir ese problema es la preparación de un lixiviado de naranja, la cual consiste en tomar un tambo de 200 litros y ponerle 120 litros de agua, 8 litros de leche de vaca bronca (puede utilizarse suero láctico o leche en polvo), 5 litros de melaza, 250 mililitros de consorcio microbiano, 450 gramos de levadura, 2 litros de guano de murciélago, 100 gramos de minerales.

A la mezcla, en la que se pueden sustituir algunos elementos por otros de mayor acceso, dependiendo de la región, se le introduce un costal con 40 kilogramos de estiércol y media arpilla de cáscaras de naranja, cual si se tratara de una taza de té.

Luego, se fermenta por lo menos una semana a la sombra y ya se puede aplicar al suelo diluido con el riego. En el caso de árboles frutales, se puede agregar polvo de carbón y germinado de lenteja.

Estos talleres agroecológicos impartidos inicialmente por el especialista y científico Gerardo Noriega Altamirano, continúan replicándose a lo largo y ancho de la geografía michoacana, y ya han llegado a las regiones de la Ciénega, Lerma-Chapala, Meseta Purépecha y Tierra Caliente, por citar algunas.

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