¿No lo oyeron en la CNTE? ¡La gente se cansa de tanta pinche transa!

La corrupción política de la CNTE en Michoacán y la impunidad que ampara a sus dirigentes es todavía más ofensiva cuando todos los días surgen evidencias de que detrás del conflicto hay fuertes intereses en disputa por el control de la sección 18 del magisterio y todo lo que ello implica en disposición de recursos, interlocución con el gobierno de la República y el partido Morena (su gran objetivo) e inclusive acceso a cargos legislativos y administrativos.

Lo hemos dicho ya en otras ocasiones: los sindicatos que “representan” a los trabajadores de la educación en el país, son profundamente corruptos en sus órganos de dirección, que actúan siempre a partir del chantaje, la presión y la movilización forzada de sus bases para maniatar gobiernos y mantener el control administrativo de los sistemas de educación en los estados.

En la crisis que hoy vivimos, el argumento con el que los maestros decidieron bloquear las vías ferroviarias, ‘tomar’ alcaldías, oficinas de la secretaría de Finanzas y plantarse frente a Palacio de Gobierno desde hace ya 24 días, ha quedado desvirtuado: se cumplió ya con el pago de sus quincenas y se empezaron a pagar los múltiples bonos especiales de los que gozan.

Incluso, la información que disponemos sobre el pago de bonos, nos indica que hoy se dispondrán de otros 194 millones de pesos para atender esa demanda del magisterio.

Y para que no quede duda de que la CNTE es “reconocida” en todas sus exigencias, los gobiernos federal y estatal instalaron una mesa de negociación para atender, completo, el pliego petitorio de los centistas. La joya de la corona, para ellos, es la abrogación de la reforma educativa que se aprobó en el sexenio pasado, y de la que -en los hechos- ya no queda nada.

¿Qué más quieren los dirigentes de la CNTE? Evidentemente, seguir con el negocio de la representación sindical de los maestros y ejercer el poder acumulado, de tal tamaño que, incluso, los pone en condiciones de retar al mismísimo presidente de la República, en este caso Andrés Manuel López Obrador, a quien desairaron en sus llamados a actuar como verdadero sindicato democrático e intentaron descalificar, poniéndolo en la lista de mandatarios neoliberales.

De ese tamaño es la corrupción política de la CNTE. Y la impunidad que ofende a las y los michoacanos.

Aquí se queda… ¡aquí entre nos!

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