Violencia y rapacidad en la lucha por el control de la CNTE

Resulta que los bloqueos, plantones y tomas de oficinas por parte de los maestros de la Sección XVIII de la CNTE en Michoacán no sólo responden a la exigencia del cumplimiento de sus demandas, sino a la disputa interna por el control de la dirigencia sindical, apetitosa por el gran negocio que les representa y el peso político que creen alcanzarán con el nuevo gobierno federal.

Por eso la radicalización de sus acciones -que las bases ni siquiera entienden- y la escalada en el nivel de sus peticiones, muchas de ellas absurdas, fuera de lugar y que emanan un fuerte tufo de violencia y rapacidad por los cargos y el erario.

El presidente Andrés Manuel López Obrador bien que ha entendido la raíz del problema que amenaza con crecer; no en balde el martes acusó de provocadores a los dirigentes de la CNTE en Michoacán y dejó entrever que ya busca quién o quiénes están detrás del zopiloteo, pues en esto no hay casualidades.

Así, la mal llamada durante años “disidencia democrática del magisterio” queda en evidenciada todos los días y desacreditados sus dirigentes -quién lo iba a decir- por el primer presidente de izquierda del país, que además pide a las bases de la CNTE manifestarse y rebelarse frente a líderes que, en muchas ocasiones, ni los consultan ni toman en cuenta su parecer para determinadas acciones y movilizaciones.

“Una vez que estamos nosotros resolviendo el problema, ellos (los dirigentes de la CNTE) mantienen su protesta, actuando de manera provocadora; eso no ayuda a una organización democrática, eso es un distintivo del conservadurismo, eso no tiene nada que ver con la izquierda, para ser claros: esa es una actitud conservadora”, sentenció el jefe del Ejecutivo federal.

Y cuidado, porque pueden ser muchas las manos metidas en el conflicto, todavía anoche, sin trazas de solución, a pesar de los recursos que se destinaron para el pago de nómina y algunas prestaciones de los maestros, que todos los días suman una nueva demanda a su pliego petitorio, en un perverso juego de nunca acabar.

El clima, pues, se enrarece, cuando hoy se cumplen 17 días de bloqueos a las vías de ferrocarril, tomas de alcaldías, oficinas de gobierno y plantón en la capital estatal, frente a Palacio de Gobierno.

Lo del bloqueo a la circulación de mercancías que entran y salen por el Puerto de Lázaro Cárdenas es una situación que ya encendió los focos rojos a escala nacional por el volumen de pérdidas económicas que se reportan diariamente por los trenes y contenedores varados: mil millones de pesos, es la cifra en que coinciden analistas financieros y cámaras empresariales.

Ya para qué recordar los días de clases, que es lo que menos les importa. Sí, las cosas como son: lo que menos les importa a todos es la educación. El dinero y los cargos son su obsesión, verdadero motor de sus luchas.

En ese punto están: atrapados, acorralados por la intransigencia y rapacidad de dirigentes sindicales puestos a pelear por el botín.

Aquí se queda… ¡aquí entre nos!

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